SENTIDOS EJERCITADOS POR EL USO

SENTIDOS EJERCITADOS POR EL USO
Por: Jonathan Bravo

Cita Base: Hebreos 5:11-14

“Acerca de esto tenemos mucho que decir, y difícil de explicar, por cuanto os habéis hecho tardos para oír. Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de Las Palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido. Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en La Palabra de justicia, porque es niño; pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.”

Lo que coma su hijo desde antes de nacer está en sus manos. Y ya que la nutrición es increíblemente importante para la salud y el desarrollo de su hijo, es bueno saber exactamente los alimentos y procesos que se recomiendan, conforme crece su bebé. Durante los primeros cuatro meses de vida, los bebés se deben alimentar solo con leche materna, desgraciadamente, muchas nuevas madres sienten que sus bebés están listos para ingerir alimentos sólidos antes de los cuatro meses. De hecho, los efectos del alimento sólido a tan temprana edad presentan riesgos para la salud (y posiblemente muchas noches sin dormir). El aparato digestivo del bebé, incluyendo su estomago, hígado y sus riñones que todavía están inmaduros no están listos para recibir alimentos sólidos a esta edad. Dejar de alimentar sólo con leche materna tan temprano también puede ocasionar sobrepeso en el bebé. Además, otro gran riesgo de la salud resultado de iniciar la alimentación sólida tan pronto es la asfixia. Lo más importante es que la leche materna que se produce y da al bebé los primeros días después del nacimiento proporciona protección inmunológica contra diversas bacterias y virus.

A los cuatro meses, debe empezar a buscar señales de que su bebé está listo para recibir alimentos sólidos. Pues incluso se debe estar consciente de la lengua de su bebé. ¿Está empujando el alimento hacia fuera? Éste es el “reflejo de extrusión”, un reflejo que tienen los bebés hasta la edad de cuatro meses. Es útil para chupar, pero no para ingerir alimentos sólidos. Cuando llega el momento de añadir los alimentos sólidos a la dieta básica de leche materna, los pediatras recomiendan seguir una cierta metodología. Por ejemplo, introduzca un alimento a la vez. Empiece por darle cantidades pequeñas, aproximadamente una cucharadita dos veces al día, e incremente la cantidad hasta llegar a unas dos o tres cucharaditas dos veces al día. Luego, espere una semana antes de introducir otro alimento, necesita tiempo para vigilar las reacciones de su bebé al nuevo alimento. Las reacciones que puede tener incluyen vómito, estreñimiento, diarrea y erupciones cutáneas. También debe incluir ejercicio adecuado y regular en las actividades de estimulación temprana diaria de su hijo. Es sorprendente pensar en lo mucho que puede crecer nuestro bebé en sus primeros años. Como padres informados, y con la alimentación correcta, podemos asegurar que nuestros hijos reciban una nutrición adecuada durante esta importante fase de su desarrollo.

¿Y Que tiene que ver todo esto con los cristianos? En el diseño que Jesús tiene para que Su Iglesia sea edificada, se incluye una característica muy especial, la cual consiste en que los santos, es decir las piedras vivas con las cuales se edifica la iglesia, sean, dicho en lenguaje Bíblico, sean perfeccionados hasta que “todos” alcancemos la estatura de Jesús, que seamos como Él.
Es posible que conozca hasta de memoria 1 Pedro 2:1-3:

“Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación, si es que habéis gustado la benignidad del Señor.”

Eso es una dedicación básica para la vida de La Nueva Criatura en Cristo (2 Corintios 5:17) La Leche Espiritual No adulterada, La Palabra de Dios y las experiencias nuevas en Cristo. Pero no se va a quedar allí, ¡Imagínese a un hombrezote bigotón con su biberón! ¡No! Lo más normal es que el hijo de Dios crezca y se desarrolle hasta ser como Cristo. Mire cómo es que va el asunto:

“Y Él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo.”
Efesios 4:11-15

Sin embargo, la realidad que vemos en las iglesias es una situación permanente de infantilismo espiritual, de manera que alguien puede pasar fielmente congregándose durante años y años y espiritualmente seguirá siendo niño. Ante esta situación, aunque es heredero de todo por ser hijo, no puede recibir la herencia mientras no alcance la edad espiritual marcada por El Padre, y los que son niños permanecen bajo los rudimentos del mundo como si fuesen esclavos de esos rudimentos, viviendo no La Vida Abundante, Cristiana y Sobrenatural, sino sujetos a las condiciones y circunstancias que viven quienes no son hijos de Dios. Necesitamos desear y avanzar a la madurez y perfección para dejar de vivir como simples hombres.

“Pero también digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del esclavo, aunque es señor de todo; sino que está bajo tutores y curadores hasta el tiempo señalado por El Padre. Así también nosotros, cuando éramos niños, estábamos en esclavitud bajo los rudimentos del mundo.”
Gálatas 4:1-3

Se denuncian en La Palabra, cosas que al existir entre los cristianos solo demuestran qué tan inmaduros somos, pero también al enterarnos, tenemos la oportunidad de acercarnos más a la estatura de Jesús. Jesús siempre pensaba como El Padre y es lo que nosotros también debemos hacer. Miremos Las siguientes Escrituras y decidamos acabar con esas características de bebés.

“De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía, porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres? Porque diciendo el uno: Yo ciertamente soy de Pablo; y el otro: Yo soy de Apolos, ¿no sois carnales? ¿Qué, pues, es Pablo, y qué es Apolos? Servidores por medio de los cuales habéis creído; y eso según lo que a cada uno concedió El Señor. Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios. Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento. Y el que planta y el que riega son una misma cosa; aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor.”
1 Corintios 3:1-8

Pablo, Apolos y todos los ministros de Dios son llamados Servidores por medio de los cuales habéis creído; y eso según lo que a cada uno concedió El Señor. Pero mire ahora el encargo:

“Por fortaleza te he puesto en mi pueblo, por torre; conocerás, pues, y examinarás el camino de ellos. Todos ellos son rebeldes, porfiados, andan chismeando; son bronce y hierro; todos ellos son corruptores. Se quemó el fuelle, por el fuego se ha consumido el plomo; en vano fundió el fundidor, pues la escoria no se ha arrancado. Plata desechada los llamarán, porque Jehová los desechó.” Jeremías 6:27-30

Todo creyente debe avanzar espiritualmente, pero ¿qué es avanzar espiritualmente? ¿Cómo podemos progresar en la vida espiritual? ¿Cuáles son las manifestaciones de que un cristiano está avanzando espiritualmente? Aunque ésta es una buena pregunta, no podemos abarcar todo el tema en este Mensaje. Sólo lo mencionaremos brevemente. Según La Biblia y la experiencia de los santos, el avance espiritual es el aumento del elemento de Dios en nosotros (Cristo, Su Presencia, Su Carácter, Su Palabra, Su Espíritu) Dios es Espíritu, y si El Espíritu de Dios mora en nosotros, estamos en El Espíritu (Romanos 8:9). El avance espiritual es el aumento del elemento de Dios en nosotros. Supongamos que el elemento de Dios se pudiera medir y que era de cien unidades en el momento en que fuimos salvos. Si hemos tenido algún progreso en asuntos espirituales, entonces el elemento de Dios habrá aumentado en nosotros. Si el elemento de Dios en nosotros llega a ser de doscientas o trescientas unidades, quiere decir que hemos tenido algún progreso espiritual.

En el principio cuando Dios creó al hombre, hizo de él un vaso. El propósito eterno de Dios era entrar en el hombre y mezclarse con él para llenarlo de Sí. El fracaso de Adán y Eva consistió en impedir que Dios llevara a cabo este propósito. Por el contrario, fueron apartados de Dios. ¿Qué significa ser apartado de Dios? Significa que el hombre no le da a Dios el debido lugar dentro de sí. ¿Qué quiere decir no darle el debido lugar a Dios? Significa que otras cosas han venido a ocupar el ser interior del hombre. Cuando Adán y Eva comieron del fruto del árbol del conocimiento del bien y el mal, el mandato de Dios no los llenó; fueron llenos con el fruto del árbol del conocimiento del bien y el mal, el cual era bueno para comer, agradable a la vista y codiciable para alcanzar sabiduría. Todo esto usurpó el lugar de Dios en ellos. Como consecuencia, cayeron. Mientras haya alguna cosa, asunto o alguna persona que tome posesión de uno, uno habrá perdido la presencia de Dios. Resultando en muerte espiritual o en llegar a la condición de tener algo así como un espíritu tullido y ser enano espiritualmente.

Debemos preguntarnos cuál es nuestra condición. Desde el día en que fuimos salvos hasta ahora, ¿cuántas cosas, asuntos y personas todavía ocupan nuestro ser y roban a Dios el lugar que le corresponde? Necesitamos mirarnos a nosotros mismos. Queridos hermanos y hermanas, si El Espíritu de Dios abre aunque sea un poco nuestros ojos, inmediatamente veremos que hay muchas cosas en todo nuestro ser que ocupan el lugar que solamente le pertenece a Dios.

Un hermano dijo en cierta ocasión que el corazón del hombre es muy pegajoso; todo lo que se le atraviesa se le pega, ya sea ropa o una mesa o un amante. A veces nos apegamos a una vida fácil, y otras veces, nos adherimos a ambiciones personales muy carnales. Cuando nos adherimos a algo, no podemos amar a Dios de una manera apropiada. No sólo nos apegamos a lo que tenemos, sino también a lo que no tenemos. Podemos aún adherirnos a nuestras dificultades, imaginaciones o vicios. No importa a qué se apegue nuestro corazón, mientras haya algo usurpando el lugar de Dios en nosotros, estaremos caídos.

Cada vez que el lugar de Dios es usurpado en nosotros, venimos a ser personas caídas. Una persona puede haber sido salva desde hace diez años. Durante los primeros cinco años puede haberle ido bien, pero en los siguientes cinco años hubo algo en su corazón que tomó el lugar que corresponde a Dios, y vino a ser una persona caída. Aunque siguió yendo a las reuniones, orando y supuestamente sirviendo a Dios, interiormente ha caído. La meta de Dios es que el hombre sea un vaso que lo contenga Él. Pero mientras sea ocupado por algo que no sea Dios y mientras no le dé a Él el debido lugar, será una persona caída. ¡Es allí donde se aprovechan los demonios! ¿Qué esperanza para el que no está lleno de Dios?

Es fácil encontrar el significado de lo que es el avance espiritual, madurez y progreso, así como los medios y sentidos espirituales para lograrlo. Ya mencionamos el aspecto positivo del progreso espiritual, que es el aumento del elemento de Dios en nosotros. Miremos ahora el otro aspecto del avance espiritual. Estoy muy entusiasmado porque vamos a iniciar el segundo curso con el grupo que está terminando el primero. De Los Rudimentos vamos a entrar a La Conversión. ¡Animo en El Plan de Discipulado! El avance espiritual consiste en ser despojados de ciertas cosas nuestras en nuestro ser interior. Tan pronto algo es quitado de nosotros, avanzamos espiritualmente. Cuando algo que usurpaba el lugar de Dios es quitado de nosotros, progresamos espiritualmente. Supongamos que una persona sufre por hablar demasiado. Cada vez que usted se encuentra con dicha persona, ella habla sin parar. Si aquella persona desea tener algún progreso espiritual, debe ser librada de su locuacidad. Se verá el avance espiritual cuando deje de hablar en exceso. El avance espiritual, entonces, es el aumento del elemento de Dios en nosotros y también la eliminación de elementos nuestros que no son Dios. No debemos pensar que podemos tener algún avance espiritual simplemente asistiendo a reuniones u oyendo Mensajes. El progreso espiritual no sólo implica aumentar el conocimiento de La Palabra, sino también aplicarlo a nuestra propia vida. Entender ocho o diez Mensajes no es sinónimo de madurar; incluso puede ser un estorbo. El avance espiritual es el aumento del elemento de Dios y la eliminación de todo lo demás. ¿Qué es crecer espiritualmente? ¿Es acaso escuchar algún Mensaje? No. Cuando escuchamos un Mensaje, éste sólo llega a nuestra mente, pero no constituye ningún progreso. Pero si algo es eliminado de nosotros por haber entendido La Palabra, entonces sí estamos progresando. ¡Si el elemento de Dios se aumenta en nosotros, estamos madurando! Por eso no solo aprecio su atención a esta enseñanza, sino les pido que tomen responsabilidad por su propia vida y por la de nuestra congregación.

Todos los creyentes son librados del pecado en el momento de ser salvos. Sin embargo, ser libres del pecado no es suficiente. El avance espiritual consiste en ser libres de todo lo que ocupa el lugar de Dios. ¡No sólo debemos ser limpiados sino también puros! no debemos ser ocupados por nada que no sea Dios. Cada vez que Dios nos quita algo, avanzamos espiritualmente. Debemos preguntarnos continuamente si estamos siendo despojados de lo que no sea de Dios. Debemos recordar que si nada es eliminado de nosotros, no progresamos espiritualmente. Si nada ha sido desechado de nosotros durante una semana, un mes o un año, no habremos progresado en ese mes o en ese año. El progreso espiritual trae consigo el aumento de Cristo, e implica que nosotros menguamos. Un creyente que mengua a diario experimenta un gran progreso. Puede ver que la vanidad no debe tener lugar en él y está dispuesto a reducirla. Dos días después, se da cuenta de que el orgullo no tiene cabida en él y disminuye un poco más. Después del quinto día, descubre que no puede tolerar los chismes y decrece aún más. Después de siete días, ve que su impaciencia no puede ocupar un lugar en él, y mengua más. A algunos se les hace muy difícil deshacerse del amor al dinero. Para otros es muy difícil hacer a un lado su ira. A otros les parece muy difícil desechar la pereza. Esas cosas sólo pueden ser eliminadas hasta que son tratadas seriamente. Pueden necesitar diez años antes de que las haya expulsado por completo. Deshacerse de cosas es una especie de muerte. (Colosenses 3:5) Morir al dinero, significa soltar el dinero; morir al mal genio significa desechar la ira. En el aspecto positivo, el progreso espiritual significa que el elemento de Dios (Cristo en nosotros) aumenta en nosotros. En el aspecto negativo, significa ser despojados poco a poco de muchas cosas malignas. ¿Cómo podemos librarnos de estas cosas? En términos sencillos, el amor de Dios opera primero en una persona que es salva. Cuando esta persona es conquistada por el amor de Dios, su corazón se vuelve hacia Dios, y El Espíritu de Dios tiene la oportunidad de operar en su interior. Cuando esto sucede, la persona es iluminada y puede ver. Una vez que ve algo, El Espíritu Santo intensifica Su obra. El creyente obedecerá al Espíritu, y algo será eliminado en él. Un día el amor de Dios lo tomará de manera inexplicable, y su corazón se volverá a Dios, y podrá decir: “Dios, te amo”. Cuando esto sucede, El Espíritu Santo no solo le toca con el Amor de Dios sino con Su Poder. Entonces uno inmediatamente obedece y dice amén. Esta obediencia bajo Ese Poder eliminará todo lo que debe eliminarse. El avance espiritual está determinado por la medida en que las cosas sean eliminadas. El Señor les dijo a los discípulos: “Todo aquel que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser Mi discípulo” (Lucas 14:33). Algunos renuncian a todas las cosas, sólo para volverlas a tomar poco después. Cuando El Señor Jesús habló de la necesidad de renunciar a todo, quiso decir que debíamos llevarlo a cabo por El Espíritu que mora en nosotros. Por consiguiente, la obra de Dios en cada uno de nosotros sólo puede ser ejecutada por El Espíritu Santo, y sólo entonces las cosas podrán ser totalmente eliminadas. ¡Habrá Victoria!

Repito que el progreso espiritual es el aumento del elemento de Dios, y que por otra parte es la disminución de las cosas que usurpan el lugar de Dios. La medida de esta disminución depende del grado al que nuestro corazón se haya vuelto a Dios. ¡Cuánto desearíamos que algo pudiera ser quitado de nosotros diariamente! Esto es morir diariamente. Si no somos despojados de nada, nuestro progreso en El Camino estará detenido y en esa condición de estancamiento el riesgo de perderse es muy grande.

Déjeme hablarle ahora del papel que desempeñan los sentidos espirituales. ¿Disfruta usted de los sentidos físicos? ¿Cómo es la vida de alguien con limitaciones? ¿Ha tenido alguna experiencia con los sentidos interiores del alma? ¿Le interesan los sentidos espirituales?

La Tecnología que Dios utilizó para que pudiéramos percibir el mundo que nos rodea es de lo más adelantado y fino. Con nada se puede comparar el complejo sistema de sentidos con los que valoramos todas las cosas. Aparatos muy bien diseñados, órganos grandes, pequeños y diminutos, nervios conectados a sistemas nerviosos central y periférico, que con terminaciones muy sensibles captan todo para cuanto fueron conectados. Lo más interesante de los sentidos físicos, es que aun siendo incomprensibles, tienen sus equivalentes a sentidos interiores en el alma y además el equivalente en sentidos espirituales que son todavía más misteriosos e incomprensibles, ¡Pero Funcionan de maravilla! El Espíritu Santo quiere que Usted y yo alcancemos madurez y perfección usándolos.

CUERPO ALMA ESPIRITU
Ojo/ Vista sentido de la presencia/ Imaginación. Fe
Nariz/ Olfato sentido de premonición/ Conciencia. Discernimiento
Oreja/ Oído sentido de inspiración/ Inteligencia. Obediencia
Boca/ Gusto sentido de comunicación/ Razón. Oración
Mano/ Tacto sentido de la emoción/ Afecto. Adoración

Necesitamos ver a Dios.
“Bienaventurados los de limpio corazón porque Ellos verán a Dios” (Mateo 5:8.) “no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.” (2 Corintios 4:18) “puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe” (Hebreos 12:2) Veremos a Dios poniendo los ojos en su voluntad. “Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace” Santiago 1:25. Por medio de su palabra veremos su voluntad. El pecado enturbia e inhabilita los sentidos más que cualquier cosa. ¿Quieres oír a Dios? Abre la puerta a Jesús ¿Quieres tocar a Dios? Apártate de lo inmundo ¿Quieres gustar a Dios? Deja que sea El soberano ¿Quieres olfatear a Dios? Deja que la vida de Cristo lleve frutos en tu vida. ¿Quieres ver a Dios? Limpia tu corazón.

Necesitamos olfatear a Dios.
“Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento. Porque para Dios somos grato olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden; a éstos ciertamente olor de muerte para muerte, y a aquéllos olor de vida para vida. Y para estas cosas, ¿quién es suficiente? Pues no somos como muchos, que medran falsificando la palabra de Dios, sino que con sinceridad, como de parte de Dios, y delante de Dios, hablamos en Cristo.” 2 Corintios 2:14-16. Debemos de llevar para madurar nuestra santidad el olor del conocimiento. El olor de la salvación. Vistámonos con el yelmo de la salvación. El olor de vida de Cristo “Sobre las montañas de los aromas.” (Cantares 8:14)

Necesitamos saber oír la voz de Dios
Hacemos al contrario, Nuestra cita base (Hebreos 5:11) dice: “Por cuanto os habéis hecho tardos para oír” No podremos seguir al Señor si no oímos su voz. “De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y salteador. Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca. Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. Mas al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños. Esta alegoría les dijo Jesús; pero ellos no entendieron qué era lo que les decía. Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas.” Juan 10:1-8 “El que tenga oídos para oír oiga”. Hay muchas voces alrededor nuestro, el mundo, el diablo, el yo. Necesitamos oír la voz del amado. “Ven paloma mía” (Cantares 2:10) La voz de Dios nos debe quebrantar. Dios está dispuesto a hablarte cuando tú quieras hacer su voluntad. “A quien enviaré, envíame a mí.” (Isaías 6:8) ”Todo aquél que es de la verdad oye mi voz” (Juan 18:37)
Necesitamos gustar a Dios.
1Pedro.2:1-3 donde dice de desear la leche espiritual, también nos ordena dejar todas las Detracciones o sea dejar de hablar mal de otros. Debemos gustar cada día la benignidad del Señor. Es con la comunión como aprendemos a gustarle. “Gustemos el don celestial y La Palabra de Dios.” Hebreos 6:4-6.

Necesitamos saber tocar a Dios.
“Por lo cual, Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice El Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré, Y seré para vosotros por Padre, Y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso. Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.” 2 Corintios 6:17 - 7:1 Debemos saber tocar a Dios pero no tocar lo que es inmundo. Necesitamos tocar el manto del Señor como la mujer del flujo desangre, Juan se recostó en el pecho de Jesús y Pablo dijo, “busquen a Dios, aunque sea palpando puedan hallarle no está lejos de cada uno de vosotros” (Hechos 17:27)

Debemos ejercitarnos, esto es: Entrenar a usar estos sentidos y usarlos prefiriéndolos por encima de las capacidades sensoriales del cuerpo y del alma, debemos crecer y madurar como hijos de Dios, hasta llegar a ser competentes para discernir La Verdad y el error, Lo Bueno y lo malo, la voluntad de Dios y los caprichos del mundo y de la carne. El Señor se merece tener hijos crecidos, que le conocen y le siguen en sus propósitos. Se requiere entendimiento y que seamos incomodados para crecer, dicen que crecer duele, pero siempre será mejor avanzar con nuestro Señor que quedarse en el grupo de los cristianos deshabilitados. Pidámosle al Señor que active en nosotros estos hermosos sentidos que nos ha dado y disfrutémoslos.