SANOS EN LA FE

SANOS EN LA FE
Por Jonathan Bravo
Cita Base: Tito 1:10-16
“Hay aún muchos contumaces, habladores de vanidades y engañadores, mayormente los de la circuncisión, a los cuales es preciso tapar la boca; que trastornan casas enteras, enseñando por ganancia deshonesta lo que no conviene. Uno de ellos, su propio profeta, dijo: Los cretenses, siempre mentirosos, malas bestias, glotones ociosos. Este testimonio es verdadero; por tanto, repréndelos duramente, para que sean sanos en la fe, no atendiendo a fábulas judaicas, ni a mandamientos de hombres que se apartan de la verdad.
Todas las cosas son puras para los puros, mas para los corrompidos e incrédulos nada les es puro; pues hasta su mente y su conciencia están corrompidas.
Profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra.”
Hace algunos días, mientras conversaba con un Gabacho, escuchamos el graznido de un ganso. Levantamos la vista al mismo tiempo y miramos un espectáculo impresionante. Una parvada de entre setenta a cien gansos que volaban hacia el sur; yo se que usted ha mirado muchos gansos volando aquí en California, pero lo que me llamó tanto la atención fue la gran altura a la que iban. De no haber sido por ese uno que los delató, hubieran pasado imperceptibles por el cielo abierto. El hombre con quien hablaba dijo: “Están viajando de Canadá para México, por eso van tan alto” “Entre más lejos van, más alto vuelan, hacen como los aviones” entonces le pregunté: “¿Que tan lejos planeas viajar Tu?” Nos reímos y entonces hablamos de la diferencia de vivir en El Espíritu y vivir como los animalitos.
El alcance en la vida cristiana dependerá de nuestro nivel de vuelo. Usted que ya tomó el primer curso sabe que hay tres niveles en el ser humano: Cuerpo, Alma y Espíritu. ¿Sabía usted que mucho de lo que tenemos hoy como cristianismo está funcionando solo en el nivel alma? ¿Por qué? Porque se está dando un mensaje amigable, así le llaman, que no ofenda a los oyentes con conceptos como pecado, arrepentimiento, quebrantamiento, salvación, conversión, entrega, santificación. El resultado, por supuesto, son las multitudes de los que se llaman cristianos sin haber experimentado la trasformación sobrenatural operada por El Espíritu Santo. No hay cambio en costumbres, carácter ni en objetivos. Se conforman con haber entrado a formar parte de cierto grupo nuevo donde reciben discursos de lo que les agrada oír, donde se les entretiene y por decirlo así, no se les pide mucho a cambio. La iglesia local ha perdido su poder espiritual y ahora está mas preocupada por encajar su presencia en la sociedad, no se ofrecen ya las respuestas que sacien las vidas de los perdidos porque se ha preferido la especialización en atender a la gente no con la consejería Bíblica, sino con la sicología aplicada. Se está predicando a otro Jesús, otro evangelio y otro espíritu.
Nos preocupa la salud corporal ¡y con sobrada razón! debemos ser muy cuidadosos de ella, debemos mantenernos en buena condición física, alimentarnos bien, dormir bien, hacer ejercicios, para cuidarnos, porque nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo. Y no hay duda de que es importante disfrutar de la salud, pero existe algo más importante, porque a veces pasa, como dicen en Centroamérica: “Allí va Romero. Gastó su juventud en hacer dinero, luego gastó su dinero para recuperar la salud. Allí va Romero sin salud y sin dinero en un ataúd.”
Y como estamos leyendo la carta de Pablo a Tito, vamos a ver que nos dice en La Versión “La Nueva Biblia de Los Hispanos” 1:10-16; 2:1 “Y es que hay muchos rebeldes, charlatanes y engañadores, especialmente los partidarios de la circuncisión. A ésos hay que taparles la boca, ya que están arruinando familias enteras al enseñar lo que no se debe; y lo hacen para obtener ganancias mal habidas. Fue precisamente uno de sus propios profetas el que dijo: Los cretenses son siempre mentirosos, malas bestias, glotones perezosos.” ¡Y es la verdad! Por eso, repréndelos con severidad a fin de que sean sanos en la fe y no hagan caso de leyendas judías ni de lo que exigen esos que rechazan la verdad. Para los puros todo es puro, pero para los corruptos e incrédulos no hay nada puro. Al contrario, tienen corrompidas la mente y la conciencia. Profesan conocer a Dios, pero con sus acciones lo niegan; son abominables, desobedientes e incapaces de hacer nada bueno. Tú, en cambio, predica lo que va de acuerdo con la sana doctrina.”
Y eso es lo que necesitamos para empezar, sana doctrina. En la iglesia cristiana, en la isla griega de Creta, se habían infiltrado líderes que enseñaban lo que no se debe. Eran líderes de la circuncisión, así se identifica en La Biblia a los creyentes judíos que obligaban a los creyentes gentiles a practicar ritos judíos. La iglesia, al principio, Pablo, Pedro, María, los120 en el Aposento Alto con los que empezó la iglesia eran judíos y para ellos era normal guardar todos sus ritos, pero luego vinieron los creyentes gentiles y estos no eran judíos y empezaron a aparecer maestros y lideres diciéndoles: “Si quieren ser cristianos de verdad, tienen que guardar los ritos, para empezar a todos los hombres los vamos a circuncidar.”
Hubo un concilio en Jerusalén, en Hechos 15 lo puede leer, allí se estableció que los cristianos no judíos no tenían por qué guardar todos los ritos y costumbres judías y dice: “Nada más que se aparten de la fornicación, de lo consagrado a los ídolos y de sangre” Se sintió un alivio para todos los gentiles. Estos que enseñaban doctrinas erróneas eran, según leímos, rebeldes que rehúsan subordinarse a la autoridad. ¿Cómo es usted, se sujeta o es uno de estos rebeldes? ¡Ya empezamos a mencionar las enfermedades! Nos tenemos que cuidar de la rebeldía. Charlatanes, otros, que impresionan con lo que dicen y cómo lo dicen, pero su hablar no logra nada constructivo. Engañadores que estaban arruinando a familias enteras. Debemos tener cuidado de no andar engañando a nadie, ni dejarnos engañar de nadie.
El autentico Evangelio parece asunto de niños, muy sencillo. Así que algunos piensan que hay que embellecerlo. Y cuando lo hacen, lo diluyen, y se transforma en algo que no causa ningún efecto, que no transforma ninguna vida, que no rompe ninguna cadena. No puede generar nada en el corazón del hombre. Una de las bellezas del Evangelio es precisamente su sencillez.
y si lo alteramos no podremos tocar el corazón del hombre sencillo. Dios tiene que producir una obra de quebrantamiento muy profunda, quebrar nuestras maneras, de otra manera no será posible volver a la sencillez del Evangelio. La palabra de la cruz de Cristo parece demasiado anticuada. Todo el mundo quiere oír y ver algo nuevo. Los ministros de La Palabra están expuestos a ese peligro. ¿Cómo hacer más atractivo un mensaje? "Le voy a agregar esto, le voy a agregar lo otro, para que mis oyentes puedan quedar impresionados". La sabiduría humana ofrece muchas tentaciones a los hombres de Dios, pero "la sabiduría de este mundo es insensatez para con Dios; pues escrito está: Él prende a los sabios en la astucia de ellos... El Señor conoce los pensamientos de los sabios, que son vanos" (1 Corintios 3:19, 20).
Al final del ministerio de Pablo, la iglesia había perdido la belleza primera. Y entonces surgieron palabreros que hablaban cosas infladas. Pablo le dice a Timoteo: "¡Cuidado con los que no se conforman a Las Sanas Palabras de nuestro Señor Jesucristo"! cuando miro esta frase me imagino una jeringota que está a punto de pincharnos con unas buenas vacunas. ¿A cuántos de ustedes les gustan las vacunas? ¿Qué es la enfermedad? ¿Cuáles son los síntomas? ¿Quién es El Médico confiable para las enfermedades espirituales? ¿Cuál es La Medicina? ¿Le gusta la medicina? ¿Quiere estar sano o enfermo? Vamos a leer lo que Pablo le escribe a Timoteo, 1 Timoteo 6:3 - 21 y por favor identifique todos esos males que tienen tantos pacientes débiles y moribundos. También se señalan los nutrientes de una vida espiritual saludable.
“Si alguno enseña otra cosa, y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad, está envanecido, nada sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas, disputas necias de hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia; apártate de los tales.
Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición;
porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre. Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos. Te mando delante de Dios, que da vida a todas las cosas, y de Jesucristo, que dio testimonio de la buena profesión delante de Poncio Pilato, que guardes el mandamiento sin mácula ni reprensión, hasta la aparición de nuestro Señor Jesucristo, la cual a su tiempo mostrará el bienaventurado y solo Soberano, Rey de reyes, y Señor de señores, el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea la honra y el imperio sempiterno. Amén. A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos; atesorando para sí buen fundamento para lo por venir, que echen mano de la vida eterna. Oh Timoteo, guarda lo que se te ha encomendado, evitando las profanas pláticas sobre cosas vanas, y los argumentos de la falsamente llamada ciencia,
la cual profesando algunos, se desviaron de la fe. La gracia sea contigo. Amén”
Dios tiene que darnos un tratamiento completo para luego poder reconstruir un hombre que Él pueda usar. El momento del quebrantamiento es la etapa crucial, fundamental, en la vida de un cristiano. Un discípulo de Jesucristo no caminará nunca en forma arrogante. A Dios le interesa más que una cierta obra que nosotros hagamos, le interesa lo que nosotros somos. Si Dios tiene una cierta clase de hombre, Él podrá hacer una cierta clase de obra. Primero le interesa obtener al hombre, y después con ese hombre podrá hacer la obra que Él quiere realizar.
Hoy es tan común oír hablar de los éxitos, pero no todos hablan de sus fracasos. Sin embargo, La Biblia no esconde el fracaso de sus grandes hombres. Cuando un hombre de Dios ha fracasado, entonces conoce mucho de La Gracia de Dios. Si ha fracasado pocas veces, entonces su corazón será más duro y severo con los demás. Es increíble, pero las más maravillosas experiencias espirituales se experimentan en momentos de gran debilidad, cuando pensamos que no tenemos ningún mérito.
Algunas enseñanzas equivocadas que siempre han querido infiltrarse en la iglesia son altamente contagiosas. ¿Qué es estar infectado? ¿Qué es el contagio? ¿De qué lo han contagiado a usted? ¿O de qué ha contagiado usted a otros? ¿Cómo evitar esas dos cosas? ¿Sabía usted que la mayor parte de enfermedades físicas son solo el reflejo de enfermedades espirituales y emocionales? Mire lo que El Apóstol Pablo les escribe a Tito y a Timoteo, dos ministros contemporáneos que de seguro tuvieron que encarar y trabajar muy duro por el bien de los cristianos de su tiempo. ¿Y nosotros, cristianos hispanos, cómo vivimos? ¿Coincide lo que conocemos con lo que vivimos? ¡Mirémonos en el espejo de La Palabra!
“Pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina.
Que los ancianos sean sobrios, serios, prudentes, sanos en la fe, en el amor, en la paciencia.”
“Retén la forma de las sanas palabras que de mí oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús. Guarda el buen depósito por El Espíritu Santo que mora en nosotros.” Tito 2:1,2 y 2 Timoteo 1:13-14

Hablaremos de Tito un poco más adelante, pero miremos primero el diagnostico que El Espíritu Santo hace con Pablo y Timoteo. El apóstol vuelve a tocar un tema importante para él, en medio de la guerra ideológica que había estado desarrollando contra los falsos maestros, la conservación y defensa de la sana doctrina. Son dos los mandatos concretos: “Retén la forma de las sanas palabras que de mí oíste” y “guarda el buen depósito”.

“Retén la forma de las sanas palabras que de mí oíste”. Las palabras usadas en esta frase son altamente sugestivas: El verbo griego traducido como “retén”, es éjo, que proviene de otro verbo griego, sjéo, el cual tiene múltiples y variados significados, pero que primariamente significa “tener, sostener, retener”. La palabra aparece en este sentido también en 1 Timoteo 1:19, y en Apocalipsis 19:10. La palabra se usa en el sentido de firme adhesión a una cosa.

Existen varias palabras griegas que se traducen como “forma”. La que está usada en este pasaje es hupotuposis (se pronuncia jupotuposis), y que es traducida variadamente como “modelo, patrón, pauta directriz”, en diferentes versiones de la Biblia, sin embargo, el significado más exacto de la misma es “prototipo” Aunque el mismo término español “prototipo” proviene del griego prototipos, puede también traducir perfectamente, por su significado, a la palabra hupotuposis. Un “prototipo” es, según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española: “Ejemplar original o primer molde en que se fabrica una figura u otra cosa. // Ejemplar más perfecto y modelo de una virtud, servicio o cualidad”. Esta es la idea que se puede seguir en esta encomienda del apóstol a Timoteo: “Retén el prototipo, el modelo primario, el modelo perfecto”.

“Las sanas palabras” (juguiáinoton logon): “las sanas, saludables, incorruptibles, buenas, fieles palabras”. El apóstol no está hablando de cualquier modelo, ni de cualquier palabra, sino del perfecto modelo o prototipo de palabras fidedignas, no corrompidas: las palabras de la doctrina cristiana, que él había transmitido a Timoteo (“que de mí oíste”). Bien podríamos traducir el mandamiento: “Mantente firmemente apegado al prototipo de las palabras incorruptibles, fidedignas, que yo te transmití”. El apóstol Pablo añade que Timoteo debe retener ese prototipo de sanas palabras “en la fe y el amor que es en Cristo Jesús”.

“Guarda el buen depósito por El Espíritu Santo que mora en nosotros”. La frase “guardar el depósito”, aparece con ligeras variantes, en dos ocasiones, en este pasaje: uno en el versículo 12, cuando el apóstol le dice a Timoteo: “Por lo cual asimismo padezco esto; pero no me avergüenzo, porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día”. ¿A qué “depósito” se refiere Pablo el este pasaje que estamos estudiando? Es la misma “forma de las sanas palabras”, el mismo modelo, patrón o prototipo que Timoteo ha recibido de la enseñanza directa del apóstol. Es la “doctrina” a la que hace referencia en el 3:10, la “palabra fiel” que se repite una y otra vez. El versículo 14 sigue un modelo de paralelo de ideas con el 13, sólo que las metáforas son diferentes. Cada una de ellas aporta un nuevo sentido, un nuevo ángulo de enfoque sobre la misma verdad. La metáfora del versículo 13 (“retén la forma”, “adhiérete al modelo o prototipo”) evoca la fabricación o construcción de algo. Pase lo que pase, Timoteo debe seguir el patrón establecido, obedecer y respetar el modelo predeterminado. En el versículo 14, en cambio, la metáfora apunta a la acción de vigilar celosamente, de proteger algo que puede ser robado o que puede perderse. El verbo griego fulasso, traducido como “guarda” involucra la idea de “aislamiento” y literal o figuradamente, de “vigilar, estar en guardia, custodiar, poner aparte, separar.”

El apóstol estaba seguro de que El Señor se encargaría de ayudarlo poderosamente a guardar el depósito que le había sido encomendado. Ahora le transmite a Timoteo la buena noticia de que El Espíritu Santo, El “Espíritu de verdad”, que “nos guía a toda verdad” (Juan 14 :16-18, 26; 16:13), estaría con él, fortaleciéndolo y dándole el poder para preservar, de igual manera, el depósito de la sana doctrina del Evangelio de Cristo.

Los Cristianos de Creta, donde Tito está pastoreando, deben no solo llamarse “cristianos” sino demostrar que son discípulos, hijos de Dios, gente nueva, trasformada. ¿Cómo eran conocidos los habitantes de Creta? Mire lo que dijo uno de sus propios poetas: “Los cretenses, siempre mentirosos, malas bestias, (pude ser una referencia a la ignorancia y a ser malos trabajadores) glotones, ociosos.” Y Pablo dice “¡Eso es una calumnia!” No, El dice: “Este testimonio es verdadero; por tanto, repréndelos duramente, para que sean sanos en la fe.” ¿En qué se parece la cultura de los cretenses de ese tiempo con la de los hispanos o latinoamericanos de nuestros días? ¿Aguanta usted si la revisamos tantito? “¡Sí!” dicen algunos, porque ya somos nuevas criaturas. ¡Gracias a Dios! Entonces hay esperanza de ser trasformados.

¿Cómo describiríamos al estándar de nuestros paisanos? Hagamos una dinámica. ¿Conoce a su gente? ¿Cómo la describiría? Sin el afán de burla, pero en la realidad. Si usted fuera de sus propios poetas, (iba a decir profetas) ¿Qué diría de lo que resalta en nuestra comunidad? “Esos hispanos, siempre se quieren pasar de listos, tranzas, borrachos, religiosos, hipócritas, ignorantes, rebeldes, buenos para nada, etc.” Pablo dijo que lo que se decía de Los Cretenses era cierto. ¿Y nosotros sabemos algo o lo hablamos a tanteo? ¡Es cierto! Nuestra condición sin Dios no es nada envidiable y en este país se nos mira muy feo. Antes de que otros nos discriminen, nosotros mismos ya lo hicimos. Es cierto que hay muchos que sí estudian, que sí trabajan, que sí participan en dar algo. ¡Sí, muchos son capaces! Pero lo que necesitamos no solo son papeles, ni más dinero o estudiar un poquito. Necesitamos a Dios que sane el corazón, que convierta radicalmente al paisano y que al ser hijos de Dios seamos ejemplo de una vida nueva, ordenada, limpia, santa. ¿Y Cómo va a suceder eso? ¡Nosotros tenemos la medicina!

¿Qué pensaría usted de un medico o de un hospital que tiene almacenados muchos medicamentos, muchas vacunas para el flu y no las suministra a la población que está muriendo de flu? ¿Qué piensa ahora de guardar el remedio para el pecado mientras muchos alrededor suyo se condenan? ¡No es bueno, verdad?!

Cristo puede hacer cosas milagrosas en este tiempo. Proveer el consuelo de la salvación a los enfermos espirituales. Leamos Lucas 4:16- 21 y le voy a pedir por favor que por un momento mire a Jesús como si Él fuera un hispano que habla su Mensaje a Los Hispanos de este tiempo.

“Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer. Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí,
Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; A predicar el año agradable del Señor. Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en Él.
Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros.”
CENTRO CRISTIANO HISPANO P. O. Box 3455 Santa Rosa, CA. 95402 cchsr@gmx.us