EL PECADO NO SE ENSENOREARA DE VOSOTROS

EL PECADO
NO SE ENSEÑOREARÁ DE VOSOTROS
Por: Jonathan Bravo
Cita Base: Romanos 6:1
“¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde?
En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?
¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con Él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Porque si fuimos plantados juntamente con Él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección; sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con Él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado. Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con Él; sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de Él. Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; más en cuanto vive, para Dios vive. Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro. No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias; ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia. Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia. ¿Qué, pues? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia? En ninguna manera. ¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia?
Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados; y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia. Hablo como humano, por vuestra humana debilidad; que así como para iniquidad presentasteis vuestros miembros para servir a la inmundicia y a la iniquidad, así ahora para santificación presentad vuestros miembros para servir a la justicia. Porque cuando erais esclavos del pecado, erais libres acerca de la justicia. ¿Pero qué fruto teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis? Porque el fin de ellas es muerte. Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna. Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.”

Posiblemente reconozca estas tres ilustraciones, son dibujos del piloto que tuvo un encuentro con El Principito en el desierto. ¿De qué estoy hablando ahora? De la obra de Antoine de Saint Exupéry “El Principito” Es una obra pequeñamente enorme, pues en ella da a conocer El Evangelio Bíblico. Solamente que usted debe entenderle. No está complicada y se antoja deliciosa su lectura y su interpretación. En ella va a encontrarse la venida del principito, desde el cielo, el encuentro con el piloto (de su propio destino) con su nave descompuesta, su pasión por una oveja, su visita a diferentes personajes que viven en su propio mundo, sus conceptos que son diferentes a los de las personas mayores de la tierra, su cuidado por una rosa que quiere llevarse con Él, la manera de regresar al cielo permitiendo que la serpiente lo mordiera, pareciendo como si estuviera muerto ¡pero no es así! Su desaparición Y la expectación del piloto mirando al cielo esperando que en algún momento inesperado, El regrese. ¡Tiene qué leerla! Elijo este comentario porque los dos primeros dibujos del piloto consisten en “las historias vividas” donde él sabe que ¡la serpiente devora fieras enteras sin masticarlas! Y el dibujo que todos piensan que es un sombrero, no, ¡se trata de una boa que se ha tragado a un elefante! No se ría, bueno, ríase pero no se burle, se trata de la maldad que se traga a todos. Es la representación del pecado siendo el amo aun de los más grandes. ¿Recuerda el mayor problema del hombre del que hablábamos hace ocho días? (Tema: “NO PEQUES MAS” Por: Jonathan Bravo 8- 8 -10)
El pecado pudiera parecer un juguete muy divertido y por lo regular el ser humano cree tenerlo bajo control, pero es semejante al actor de circo que cada noche presenta su espectáculo en el cual una constrictor lo enrolla de pies a cabeza y le obedece, hasta que una noche deja de ser el amo y la boa lo estrangula. O a la polilla que juega con la flama de una vela hasta que se quema. La Biblia pregunta algo que de verdad debemos considerar:
“ ¿Tomará el hombre fuego en su seno sin que sus vestidos ardan?
¿Andará el hombre sobre brasas Sin que sus pies se quemen?” Proverbios 6:27,28
Desde el principio el ser humano se encontró en medio de esta confrontación y la decisión más equivocada fue desobedecer a Dios, entregarle el paraíso al enemigo, rendirse a la esclavitud del pecado, suponer disfrutarlo y padecer todas las tristes consecuencias. Por causa de la conciencia nos damos cuenta que algo está mal con los humanos, algunos dicen que no está tan mal y otros opinamos que está muy mal, ¡de a tiro mal! Los filósofos, educadores, sicólogos y religiosos han tratado de remediar, amortiguar, explicar y hasta negar la situación espiritual, moral y social, mostrando ciertas soluciones alternativas para educar, entretener, modificar el ambiente y el pensamiento y desaparecer eso que llaman “la idea anticuada del pecado” muchos predicadores que se llaman cristianos han eliminado el concepto “pecado” porque dicen que es ofensivo y que en realidad el hombre es bueno en el fondo. Déjenme decirles: pueden negarlo todo lo que quieran, pueden minimizarlo, pueden suponer que solo se trata de un error de la mente, pero no pueden negar la realidad de miseria y dolor que padece la humanidad. ¿Cómo niegan eso? Mire a su alrededor, piense en condiciones de cerca y de lejos. Casi cada cosa que vea o de la que se entere demuestra la terrible tragedia del dominio del pecado.
Quiero trasportarlo a aquel momento lejano, pensemos en lo que sucedió entre dos episodios, la ofrenda de los dos primeros hombres que quisieron acercarse a Dios y el primer homicidio. Abel fue aprobado y seguro que andaba feliz, agradecido, orando, cantando, etc. Caín fue rechazado y eso lo afectó mucho. Por una Escritura sabemos que Dios se acercó a él y le previno para que no fuera a complicarse más la vida. ¡El Señor siempre habla a tiempo!
“Entonces Jehová dijo a Caín: ¿Por qué te has ensañado, y por qué ha decaído tu semblante?
Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él.” Génesis 4:6,7
En lugar de revisar qué fue lo que estuvo mal, se ensañó, reaccionó con hostilidad hacia Dios a quien no podía matar, se llenó de celos contra su hermano a quien si pudo matar. Esto no es cuestión de parcialidad, menosprecio o preferencia de Dios. Caín podía rectificar revisando y ofreciendo futuras ofrendas aceptables. Mire lo que le dice El Señor; “Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido?” 4:7. O sea que todavía tenía la oportunidad de hacer el bien. En ese caso en lugar de uno muerto y otro huyendo errante, pudieron ser dos o tres congregados en Su Nombre.
Pero el hubiera no existe y Dios sabía perfectamente lo que sucedería, aun así, El buscó la manera de hacer recapacitar a Caín y le dijo otras dos cosas. Que el pecado siempre está al acecho y agazapado para saltar sobre su presa como un león, pero que él podía rehusarse a continuar en su equivocación y dominarse en la tentación. “y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él.” ¡Pero no Señor! Y todos conocemos el desenlace.
La primera intención egoísta es creer que todo está bajo control, pero al ser humano por causa de querer ser independiente a Dios le ha sucedido lo que le pasa a alguien que cae en un pantano: Entre más se mueve, más se hunde. Y aquí ponga toda su atención, porque frecuentemente les sucede a muchos cristianos. Porque los cristianos son susceptibles a creer las voces y opiniones que hay en el mundo y se les dificulta mucho oír, creer y obedecer La Voz de Dios. Es posible que algunos de ustedes todavía crean que hay remedios más efectivos para combatir la maldad que los métodos de Dios. Frecuentemente me encuentro con hermanos que creen que han descubierto el agua tibia para traer mejores soluciones. Les han creído a aquellos sicólogos, filósofos y bola de religiosos engañados en sus propias ideas. Porque mire lo que dice Dios acerca de los que se piensan encantadores de serpientes:
“Si muerde la serpiente antes de ser encantada, de nada sirve el encantador.” Eclesiastés 10:11
¿Qué nos queda, pues? Espéreme una cita más, porque de verdad esto es muy delicado, es importantísimo porque tiene consecuencias eternas. Usted y yo nos dirigimos en este momento hacia la eternidad, eso es un hecho, ¡lo peor y lo mejor de todo es que cada instante estamos más cerca! ¿Quiere la cita? leamos Juan 8:21-36 ¡Son declaraciones muy fuertes que hace El Señor!
“Otra vez les dijo Jesús: Yo me voy, y me buscaréis, pero en vuestro pecado moriréis; a donde yo voy, vosotros no podéis venir. Decían entonces los judíos: ¿Acaso se matará a sí mismo, que dice: A donde yo voy, vosotros no podéis venir? Y les dijo: Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba; vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo. Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; porque si no creéis que yo soy, en vuestros pecados moriréis. Entonces le dijeron: ¿Tú quién eres? Entonces Jesús les dijo: Lo que desde el principio os he dicho. Muchas cosas tengo que decir y juzgar de vosotros; pero el que me envió es verdadero; y yo, lo que he oído de Él, esto hablo al mundo. Pero no entendieron que les hablaba del Padre. Les dijo, pues, Jesús: Cuando hayáis levantado al Hijo del Hombre, entonces conoceréis que yo soy, y que nada hago por mí mismo, sino que según me enseñó el Padre, así hablo. Porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre, porque yo hago siempre lo que le agrada. Hablando él estas cosas, muchos creyeron en Él. Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en Él: Si vosotros permaneciereis en mi Palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. Le respondieron: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres? Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre. Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.”
¿Vamos entendiendo? ¿Le sigo? Continuemos leyendo… Del verso 37 en adelante.
“Sé que sois descendientes de Abraham; pero procuráis matarme, porque mi palabra no halla cabida en vosotros. Yo hablo lo que he visto cerca del Padre; y vosotros hacéis lo que habéis oído cerca de vuestro padre. Respondieron y le dijeron: Nuestro padre es Abraham. Jesús les dijo: Si fueseis hijos de Abraham, las obras de Abraham haríais. Pero ahora procuráis matarme a mí, hombre que os he hablado la verdad, la cual he oído de Dios; no hizo esto Abraham. Vosotros hacéis las obras de vuestro padre. Entonces le dijeron: Nosotros no somos nacidos de fornicación; un padre tenemos, que es Dios. Jesús entonces les dijo: Si vuestro padre fuese Dios, ciertamente me amaríais; porque yo de Dios he salido, y he venido; pues no he venido de mí mismo, sino que él me envió. ¿Por qué no entendéis mi lenguaje? Porque no podéis escuchar mi palabra. Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira. Y a mí, porque digo la verdad, no me creéis. ¿Quién de vosotros me redarguye de pecado? Pues si digo la verdad, ¿por qué vosotros no me creéis? El que es de Dios, las palabras de Dios oye; por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios. Respondieron entonces los judíos, y le dijeron: ¿No decimos bien nosotros, que tú eres samaritano, y que tienes demonio? Respondió Jesús: Yo no tengo demonio, antes honro a mi Padre; y vosotros me deshonráis. Pero yo no busco mi gloria; hay quien la busca, y juzga. De cierto, de cierto os digo, que el que guarda mi palabra, nunca verá muerte. Entonces los judíos le dijeron: Ahora conocemos que tienes demonio. Abraham murió, y los profetas; y tú dices: El que guarda mi palabra, nunca sufrirá muerte. ¿Eres tú acaso mayor que nuestro padre Abraham, el cual murió? ¡Y los profetas murieron! ¿Quién te haces a ti mismo? Respondió Jesús: Si yo me glorifico a mí mismo, mi gloria nada es; mi Padre es el que me glorifica, el que vosotros decís que es vuestro Dios. Pero vosotros no le conocéis; mas yo le conozco, y si dijere que no le conozco, sería mentiroso como vosotros; pero le conozco, y guardo su palabra. Abraham vuestro padre se gozó de que había de ver mi día; y lo vio, y se gozó. Entonces le dijeron los judíos: Aún no tienes cincuenta años, ¿y has visto a Abraham? Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy. Tomaron entonces piedras para arrojárselas; pero Jesús se escondió y salió del templo; y atravesando por en medio de ellos, se fue.”
Los cristianos compartimos nuestras experiencias y al hablar de las debilidades, tentaciones, de las victorias y de las derrotas frente al pecado, frecuentemente hablamos de nuestras propias fuerzas, de nuestro carácter, inteligencia y voluntad. Todo ese potencial es muy bueno cuando está sometido al Espíritu Santo, pero cuando no lo está, no sirve para nada frente al pecado. Dios conoce perfectamente esto (y quiere que nosotros lo comprendamos bien) por eso mismo nos dice:
“Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga. No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.” 1 Corintios 10:12,13
Ningún hijo de Dios debiera colocarse deliberadamente bajo la tentación de pecar, ¡el que lo haga es un necio! Ese miedo instintivo hacia las serpientes, debiéramos traducirlo al sentido espiritual y huir del tentador, de la tentación y del pecado. La Biblia dice que en ese caso somos bienaventurados “Bienaventurado el varón que soporta la tentación . . .” ( Santiago 1:12 ).
Las áreas más atacadas en nuestra vida por lo regular son las que tienen que ver con nuestra integridad espiritual y moral, nuestro carácter. También el uso de las cosas materiales, incluyendo el dinero, el área sexual es sin duda un campo donde hay tantas batallas perdidas. Las emociones y los pecados de la lengua. Todos los pecados que pueda enumerar: Soberbia, egoísmo, rebeldía, ira, adulterio, fornicación, lascivia, mentira, chisme, calumnia, palabrotas, robo, avaricia que es idolatría, celos, angustia, burla, envidia, pleitos, cobardía, borrachera, droga, homicidio, etc. Todos esos pecados deben ser bien identificados, llamados por su nombre y evitarles las condiciones de que tengan un campo fértil. ¡La mente y las manos ociosas son los mejores instrumentos del diablo!
“He aquí que esta fue la maldad de Sodoma tu hermana: soberbia, saciedad de pan, y abundancia de ociosidad tuvieron ella y sus hijas; y no fortaleció la mano del afligido y del menesteroso.” Ezequiel 16:48
Estoy a punto de darle a conocer las verdaderas armas que son las efectivas para vivir fuera del control y del alcance del pecado. ¿Quiere esas armas? ¿Quiere saber de qué se trata? Primero: Usted y Yo tenemos que aprender a venir con Nuestro Dios y hablarle claramente de nuestras dificultades, Él nos conoce perfectamente, pero nosotros debemos hablarle de esas debilidades, de las tentaciones que enfrentamos, confesarle nuestros pecados y creer que El con su preciosa sangre nos limpia cuando de veras nos arrepentimos. ¿De qué le habla usted cuando ora? ¿Solo pide y le presume lo bueno que usted es? ¡Eso hacen los religiosos hipócritas! ¿Pero que hace cuando ora? ¿De veras se arrepiente ante la Santidad de Dios, que quisiera abrirse el pecho a golpes y clama por misericordia y perdón? ¡Eso produce justificación y redención!
“A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola: Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano. El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano. Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador. Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.” Lucas 18:9-14
¡No hay sustituto para la confesión y el arrepentimiento! Confesión y arrepentimiento parecen cosas muy simples pero es de lo más difícil de hacer. ¡No es un trámite o una maniobra administrativa! (Declararse culpable) ¡Hay que hacerlo de corazón! Hay gente que nunca ha venido con Dios con humildad y El Señor tiene que quebrantarlos tocándoles donde más les duele para que vuelvan a Él. ¡Nadie puede ser salvo del pecado a menos que se mire y se declare como el más vil pecador! “…Aunque seas tú muy malo salvación hay para ti, pues salvó al más malvado cuando me salvó a Mí” Parece que era el canto favorito de Pablo. 1 Timoteo 1:15,16 “Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. Pero por esto fui recibido a misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habrían de creer en Él para vida eterna.” Así que si queremos salvación, si queremos perdón, si queremos vida eterna, no escondamos nada ante El, ni nos justifiquemos.
Pero todavía hay algo mejor que confesar culpas y delitos. Dios realiza un milagro en aquellos que nos acercamos a Él y deseamos vivir con Él para siempre. ¿Sabe usted cual es ese milagro? ¡El Nuevo Nacimiento! ¡Nos hace nuevas personas! ¿No le da gusto? Nosotros le aceptamos como Señor y nos libera del pecado que era nuestro señor. ¿Entiende? El otro día hablaba con algunos hermanos de la ilustración de la metamorfosis de una mariposa, eso ilustra muy bien el nuevo nacimiento; pero también hablaba de bañar, talquear, perfumar y adornar a un marrano, pero seguiría siendo un marrano en su naturaleza. Lo mismo que el hombre culto, religioso, adinerado, refinado, ¡pero pecador!
“Mirad cuál amor nos ha dado El Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a Él. Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando Él se manifieste, seremos semejantes a Él, porque le veremos tal como Él es. Y todo aquel que tiene esta esperanza en Él, se purifica a sí mismo, así como Él es puro. Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley. Y sabéis que Él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en Él. Todo aquel que permanece en Él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido. Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como Él es justo. El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.” 1 Juan 3:1-9
¿Le parece muy pretencioso? ¿¡No sería maravilloso estar totalmente libre del pecado!? Pues es lo que se nos ofrece, solamente que debemos decidir que Jesucristo sea nuestro Salvador y nuevo Señor. Él nos salva de la condenación del pecado a través de su muerte en la cruz. El nos salva del poder del pecado por su resurrección de los muertos y cuando El regrese, nos salvará de la presencia misma del pecado. ¿No le alaba por eso? ¡Gócese de veras hermano! ¡Sus pecados han sido borrados! ¡No importa cuántos ni de cuales, ni de que tamaño! ¡El los ha arrojado a lo más profundo del mar! ¡Si fueron pecado pequeños solo hicieron plop y si eran grandes hicieron splash y salpicaron a muchos! ¡Pero Usted ya es una nueva criatura! ¡Usted es un hijo de Dios!
Una vez liberados del poder del Diablo, debemos someternos al Poder de Dios. Esto es cambiar de amo y señor por Amo y Señor (Gr. Kyrios = La máxima autoridad, El Jefe) Esto no consiste en palabras. Requiere de una entrega total, de disciplina en la vida diaria y de vigilancia extrema para permanecer crucificados con Cristo. No sé si usted ha visto películas de Paco del Toro, el cineasta cristiano. En casi todas ellas, cuando alguien acepta al Señor lo primero que hace es recoger su cochinero y hasta bañarse. ¿Lo ha notado? Así como estaban, deprimidos, embriagados o lastimados, pero hay un punto en el cual se deciden a tomar control de su vida y comienzan juntando la basura, limpiando y ordenando sus espacios donde comienzan la vida nueva. A mí me gusta mucho esa parte porque representa justamente cómo es que Dios levanta al ser humano sin importar qué tan bajo haya caído; rompe sus prisiones espirituales, le devuelve la dignidad y le da una nueva pasión para vivir. Automáticamente cambia el rumbo y las condiciones de la vida.
La mejor movie no es la que yo le pueda contar, sino su propia experiencia de haber sido levantado y trasformado por Jesucristo. Hay un poder en este mundo que rebasa cualquier pecado, es el poder de Dios. Liberta las almas, trae propósito a la existencia, al borracho cura, a la prostituta limpia, al perdido encuentra y las mentes trastornadas llegan a vivir en la sabiduría de Dios. “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.” (2 Corintios 5:17) ¡Es como poner un vaso sucio en una cascada de agua limpia, en un instante ese vasito queda limpio! ¡Gloria al Señor!
“¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,
ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán El Reino de Dios. Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en El Nombre del Señor Jesús, y por El Espíritu de nuestro Dios.
Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna. Las viandas para el vientre, y el vientre para las viandas; pero tanto al uno como a las otras destruirá Dios. Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para El Señor, y El Señor para el cuerpo. Y Dios, que levantó al Señor, también a nosotros nos levantará con su poder.” 1 Corintios 6:9-14

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