BARTIMEO

B A R T I M E O
Por: Jonathan Bravo
Cita Base: Marcos 10:46-52
“Entonces vinieron a Jericó; y al salir de Jericó Él y sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando. Y oyendo que era Jesús nazareno, comenzó a dar voces y a decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí! Y muchos le reprendían para que callase, pero él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí!
Entonces Jesús, deteniéndose, mandó llamarle; y llamaron al ciego, diciéndole: Ten confianza; levántate, te llama. El entonces, arrojando su capa, se levantó y vino a Jesús.
Respondiendo Jesús, le dijo: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista. Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y en seguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino.”
Se calcula que en el presente, la cantidad de personas vivas es mayor que la cantidad de personas muertas; esto es, que el número de gente el día de hoy es mayor al número de personas que han vivido en todas las épocas si se juntaran todas. ¿No se le hace increíble? ¡Con razón hay tantos problemas de identificación y de servicios públicos! Pero en el pasado no se necesitaban ni apellidos. Bastaba decir el nombre o apodo y el Gentilicio, algo así como: “José de Arimatea” “La Viuda de Nain” “María de Magdala” “Judas de Cariot” “Jesús de Nazareth” o usar de referencia al padre de algún fulano, como: “Benjamin, hijo de Jamin” “Barrabás, hijo de Rabas” “BarTolomé, hijo de Tolome” “BatZion, hija de Zion” En el caso de hoy, “El Ciego BarTimeo, hijo de Timeo.”
Bartimeo, “hijo de Timeo” Timeo es Abreviatura para el nombre griego “Timoteo” Timeo (Gr. Timáios, "inmundo, profanado pero altamente estimado"

El hijo de Timeo es ciego, peor que eso, deshabilitado y mendigo. Está privado de una de las más grandes bendiciones, que es “ver” ¡Y es que Dios pudo hacernos para percibir el mundo plano y en gris o en blanco y negro, pero mire que bonito es ver! pero BarTimeo no nació ciego, no sabemos cómo fue que perdió la vista, pero aunque parece resignado a pasar el resto de sus días en tinieblas y mendigando, en medio de su soledad y tristeza, de su amargura y frustración, su vida está en manos de Dios quien ha planeado algo para ese día. ¡Y él lo aprovechó! Oye ruido está al borde del camino y se entera de que Jesús está pasando cerca de él. Estaba lejos de Jesús pero tenía noticias suyas. Es la primera vez que alguien llama a Jesús “Hijo de David” aquel que tiene misericordia de los pobres, Conoce la identidad de Jesús, es El Mesías, se pone a gritar por ayuda y le mandan callar, ya que molestaba con sus gritos. ¿Usted quiere gritar o prefiere no molestar a nadie?

Jesús manda traerlo hasta Él. Los que le hacían callar, son los que ahora le dan ánimo para que se acerque y crea en Él. Se levanta de un salto y tira su manto que utilizaba para cubrirse y recoger las monedas que alguien le daría, con eso demuestra que está dispuesto a dejar su antigua vida, por una nueva.

Jesús hace que el ciego declare su deseo especifico: “¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista.” ¿Se da cuenta? ¡No pidió un millón de dólares! ¡No pidió ser popular y famoso! ¡El pidió al Señor lo que Usted y Yo más necesitamos!

Inmediatamente recupera la vista y sigue a Jesús en su camino igual que los apóstoles y a diferencia del joven rico (del mismo capítulo), alabando a Dios por lo que Jesús le ha hecho. Si usted nota, al principio estaba fuera del camino. En la cuneta no comprendía, no veía a Jesús. Estaba como muchos llamados “cristianos” espiritualmente hablando. A diferencia de los discípulos y el joven rico, Bartimeo es el autentico discípulo que proclama su fe, le sigue decidido en su camino. No pide un puesto importante en El Reino de Dios, sino sólo le pide estar con Jesús, ver el rostro de Dios porque ha reconocido la identidad de Jesús pide que Él le enseñe el camino a seguir. ¿De veras estamos siguiendo a Jesús o a quien sigue Usted? Si lo único que tiene es su religión, mire bien lo que dice El Senor.

“Entonces acercándose sus discípulos, le dijeron: ¿Sabes que los fariseos se ofendieron cuando oyeron esta palabra?
Pero respondiendo Él, dijo: Toda planta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada.
Dejadlos; son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo.” Mateo 15:12-14

Un ciego nos ha enseñado a ver. Creo que Las Escrituras son tanto para ayer como para hoy, y muchos de nosotros necesitamos seguir este precioso ejemplo que nos da Bartimeo. ¡Qué lástima que muchos no puedan marcar en su vida un momento definitivo en que recobraron la visión! Como dice el conocido y viejo refrán: “¡Ojos que no ven, corazón que no siente!” ¿Usted ya siente? ¿Qué siente? Nuestra fe debe crecer, y comprender que es algo importante en el discipulado con Cristo.

Abre mis ojos oh Cristo, Abre mis ojos te pido…
//Yo quiero verte//
Y contemplar Tu Majestad… Y el resplandor de tu Gloria.
Derrama tu amor y poder mientras cantamos Santo, Santo…

Lo cantamos y nos gusta, ¿Pero Cuál Majestad hemos visto? ¿Cuál Resplandor, Cual Gloria, Cual Amor, Cual Poder? … De haber experimentado algo, entonces usted y yo estamos viviendo en otra dimensión, entonces estamos siguiendo a Jesús apasionadamente. Entonces nada nos podrá separar de Él. ¿Cómo se comporta alguien que finalmente consigue unos buenos lentes? ¡Usted que se ha probado la mejor armazón ¿Cómo se ha sentido?! ¡Imagínese a Bartimeo! ¡Tenía algo más que lentes nuevos! de por si no era tímido, no le daba vergüenza gritar y posteriormente no se avergüenza de seguir al Maestro.

“Abre mis ojos, y miraré Las maravillas de tu ley.”
Salmo 119:18

Escuche bien, Lo que es el Ojo para el cuerpo, es la Imaginación para el alma y es la Fe para el espíritu. No tengo mucho tiempo para explicar esto, pero si el sentido físico es maravilloso, para algo Dios nos ha dotado con La Imaginación y La Fe. ¿Sabe por qué? ¡Porque es mucho lo que está en juego! Y estar ciegos, tuertos, miopes, o astigmáticos espiritualmente, nos deshabilita para hacer un buen camino de discipulado y para entrar al Reino. Posiblemente nos mantengamos sobreviviendo mendigando espiritualmente; pero esa no es la voluntad de Dios.

¿Se ha preguntado la razón de tantas narraciones Bíblicas que tienen que ver con la ceguera y con que milagrosamente se reciba la vista? No es algo solamente físico, tiene que ver con un significado espiritual. Timeo como padre podía lamentar la ceguera física de su hijito, como cualquier padre lo haría si alguno de sus hijos naciera con alguna deficiencia. Pero Dios, ¡Cuánto lamenta que sus hijos seamos tan ciegos! Y repito, esa no es su voluntad. Pero hay otro refrán que dice que “no hay peor ciego que el que no quiere ver” Mire cual es la voluntad de Dios; por cierto con alguien que tuvo que pasar una experiencia muy drástica, al respecto. ¡Pablo!

“Y habiendo caído todos nosotros en tierra, oí una voz que me hablaba, y decía en lengua hebrea: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Dura cosa te es dar coces contra el aguijón.
Yo entonces dije: ¿Quién eres, Señor? Y El Señor dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues.
Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti,
librándote de tu pueblo, y de los gentiles, a quienes ahora te envío, para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados.” Hechos 26:14-18

¿Ya vamos comprendiendo El Mensaje? El plan no es tener una clase de óptica en la materia de Física Elemental, el propósito del Espíritu Santo es que milagrosamente recibamos Ese Sentido Espiritual. El milagro de alguien recibiendo la vista física, por supuesto que debió ser impresionante, pero El Señor está más interesado en que recibamos Vista Espiritual.

“¡Cuán preciosa, oh Dios, es tu misericordia! Por eso los hijos de los hombres se amparan bajo la sombra de tus alas. Serán completamente saciados de la grosura de tu casa,
Y tú los abrevarás del torrente de tus delicias. Porque contigo está el manantial de la vida; En tu luz veremos la luz.” Salmo 36:7-9 .
Miremos otra implicación. ¿Qué hace El Señor después de que por su voz fue hecha La Luz?
Génesis 1:3,4
“Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas.
“Su gloria cubrió los cielos, Y la tierra se llenó de su alabanza.
Y el resplandor fue como la luz; Rayos brillantes salían de su mano,
Y allí estaba escondido su poder.” Habacuc 3:3,4
Esa Luz, Esa Gloria, Ese Poder, vino a este planeta en forma de Hombre. ¿Sabe cómo se llama? ¡JESUCRISTO! ¡El Rey de reyes y Señor de señores! ¡Mi Salvador, Mi Señor y Mi Dios!
“En Él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella. Hubo un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan. Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, a fin de que todos creyesen por él. No era Él la luz, sino para que diese testimonio de la luz. Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo. En el mundo estaba, y el mundo por Él fue hecho; pero el mundo no le conoció. A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios. Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. Juan dio testimonio de Él, y clamó diciendo: Este es de quien yo decía: El que viene después de mí, es antes de mí; porque era primero que yo. Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia. Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. A Dios nadie le vio jamás; El unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, Él le ha dado a conocer.” (Juan 1:4-18)
“Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
Con que nos visitó desde lo alto la aurora,
Para dar luz a los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte;
Para encaminar nuestros pies por camino de paz.” Lucas 1:78,79
En Juan 8:12
“Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.”
Y en Juan 12:32-46
“Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo. Y decía esto dando a entender de qué muerte iba a morir. Le respondió la gente: Nosotros hemos oído de la ley, que El Cristo permanece para siempre. ¿Cómo, pues, dices tú que es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado? ¿Quién es este Hijo del Hombre? Entonces Jesús les dijo: Aún por un poco está la luz entre vosotros; andad entre tanto que tenéis luz, para que no os sorprendan las tinieblas; porque el que anda en tinieblas, no sabe a dónde va. Entre tanto que tenéis la luz, creed en la luz, para que seáis hijos de luz. Estas cosas habló Jesús, y se fue y se ocultó de ellos. Pero a pesar de que había hecho tantas señales delante de ellos, no creían en él; para que se cumpliese la palabra del profeta Isaías, que dijo: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? ¿Y a quién se ha revelado el brazo del Señor? Por esto no podían creer, porque también dijo Isaías: Cegó los ojos de ellos, y endureció su corazón; Para que no vean con los
ojos, y entiendan con el corazón, Y se conviertan y yo los sane. Isaías dijo esto cuando vio su gloria, y habló acerca de Él. Con todo eso, aun de los gobernantes, muchos creyeron en Él; pero a causa de los fariseos no lo confesaban, para no ser expulsados de la sinagoga.
Porque amaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios. Jesús clamó y dijo: El que cree en mí, no cree en mí, sino en el que me envió; y el que me ve, ve al que me envió. Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas.”
No sé qué fue lo último que vio Bartimeo antes de perder la vista, ni cuando la perdió. Pero tengo la certeza de que al primero que pudo ver al recuperarla, ¿a quién cree que fue? ¡A Jesús! ¡LA LUZ! ¡Allí lo tenía enfrente! ¡Al Hijo de David! ¡Al Mesías! Es posible que al mirarlo hiciera un gesto de deslumbrado o que pensara que ¡eso no le estaba sucediendo a Él! Pero enseguida tuvo conciencia plena de lo que había recibido de Dios y tomó la resolución de seguirlo a donde fuera, hasta el final. Frecuentemente me imagino a esa primera congregación de discípulos; compuesta por personas muy singulares con testimonios impactantes. Allí estarían el hermano Lázaro el resucitado y sus hermanas, La hermana Samaritana, La hermana María Magdalena y otras hermanas Marys, el hermano Pedro y diez iguales, Unos hermanos ex leprosos, un hermano ex poseído por tres mil demonios, un hermano que había tenido una mano seca, una hermana que ya no andaba jorobada, otros hermanos sin sillas de ruedas ni muletas, una niña que fue resucitada y muchos hermanos que ya no chocaban unos con otros porque ya veían, uno de ellos, Bartimeo ¡Imagíneselos, cada uno contando su testimonio! ¡Interesante ¿No?!
Quiero decirle algunas cosas que significan VER y SEGUIR A JESUS. El Es El Camino. Dijimos que lo primero que vio Bartimeo fue a Jesús y es en quien nosotros debemos fijar nuestra vista espiritual. La Vida Cristiana comienza con una revelación de quien es Jesucristo. Una revelación de su Gloria, una revelación de su Santidad y una revelación de su Poder. Cada vida que es impactada por El, es trasformada, convertida y salvada. Muchas veces me he preguntado ¿por qué no toda la gente ama a Jesús y le sigue? y caigo a lo que dice Pablo de aquel velo que cubre los ojos de los incrédulos para que no les resplandezca El Evangelio de la gloria de Cristo. Alguien dijo que ¡muchos no pueden ver el bosque a causa de tantos arboles! ¡Necesitamos ese milagro! ¡Que nuestros ojos sean abiertos y que deseemos seguir al Señor eternamente!
Pablo no oraba pidiendo que la gente se fuera con él, o por un edificio muy grande, o que creyeran que de veras él era apóstol. Mire que es lo que este hombre de Dios ora por sus hermanos recién salvos.
“Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios; fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad; con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo,
en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.” Colosenses 1:9-14
Ese traslado del que habla se produce en el mismo momento en que creemos y ya no tienen autoridad las tinieblas que antes tenían autoridad sobre nosotros, ¿Cuáles son esas tinieblas? Sencillo: Egoísmo, pensamientos carnales, vicios, pecados, rebeldías, fracasos, derrota, soledad, necedad, ignorancia y todo aquello que te haga vivir una vida que no merece ser vivida. ¡Así andábamos, así vivíamos! Pero mire ahora lo que se dice de nosotros: 1 Pedro 2:9:

“Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.”

No toda la gente es ignorante, muchos en este tiempo han decidido alejarse de La Luz y vivir declaradamente en el terreno del enemigo. ¡No les irá bien! ¡Pobres, están engañados! con todas sus mentes trastornadas buscando alivio en el ocultismo; en brujerías, hechicerías, magia, en la nueva era, en los extraterrestres, la astrología, la supuesta comunicación con los ángeles, métodos meditativos, música, perversión sexual, satanismo, el culto a la muerte, la confusión religiosa y la obsesión por el cumplimiento de profecías catastróficas. Hermanos del primer curso: esta semana nos toca el tema de “Los caminos torcidos del ocultismo” hablaremos de todo esto. Pero mire que dice El Espíritu Santo:
“Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.
Pero fornicación y toda inmundicia, o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos; ni palabras deshonestas, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen, sino antes bien acciones de gracias. Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios. Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia. No seáis, pues, partícipes con ellos. Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en El Señor; andad como hijos de luz (porque el fruto del Espíritu es en toda bondad, justicia y verdad), comprobando lo que es agradable al Señor. Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas; porque vergonzoso es aun hablar de lo que ellos hacen en secreto. Mas todas las cosas, cuando son puestas en evidencia por la luz, son hechas manifiestas; porque la luz es lo que manifiesta todo.” Efesios 5:1-13

En la semana pude contar hasta cuatro veces que hablando acerca de enfermedades y sufrimientos llegábamos a una misma conclusión. Nosotros no entendemos todo, pero de cierta manera Dios permite que llegue la aflicción para que le reconozcamos. Podríamos incluso decir como Jeremías en el libro de Las Lamentaciones 3:

“Yo soy el hombre que ha visto aflicción bajo el látigo de su enojo. Me guió y me llevó en tinieblas, y no en luz; Ciertamente contra mí volvió y revolvió su mano todo el día. Hizo envejecer mi carne y mi piel; quebrantó mis huesos; Edificó baluartes contra mí, y me rodeó de amargura y de trabajo. Me dejó en oscuridad, como los ya muertos de mucho tiempo. Me cercó por todos lados, y no puedo salir; ha hecho más pesadas mis cadenas; Aun cuando clamé y di voces, cerró los oídos a mi oración; Cercó mis caminos con piedra labrada, torció mis senderos. Fue para mí como oso que acecha, como león en escondrijos; Torció mis caminos, y me despedazó; me dejó desolado. Entesó su arco, y me puso como blanco para la saeta. Hizo entrar en mis entrañas las saetas de su aljaba. Fui escarnio a todo mi pueblo, burla de ellos todos los días; Me llenó de amarguras, me embriagó de ajenjos. Mis dientes quebró con cascajo, me cubrió de ceniza; Y mi alma se alejó de la paz, me olvidé del bien, Y dije: Perecieron mis fuerzas, y mi esperanza en Jehová. Acuérdate de mi aflicción y de mi abatimiento, del ajenjo y de la hiel; Lo tendré aún en memoria, porque mi alma está abatida dentro de mí; Esto recapacitaré en mi corazón, por lo tanto esperaré. Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad. Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré. Bueno es Jehová a los que en él esperan, al alma que le busca. Bueno es esperar en silencio la salvación de Jehová.”

Si usted está sufriendo algún tipo de aflicción, le pido a Dios que le dé fortaleza y que pronto todo eso pase y pueda alegrarse por la ayuda de Dios. Pero debo decirle que por alguna razón vienen cosas que nos hacen buscar al Señor y ordenar nuestra manera de vivir. Como personas, como familias y como congregación. Entonces es necesario revisarnos y arrepentirnos, confesando los pecados y ofensas. Dejar de auto compadecernos y justificarnos y buscar ser restablecidos por El Espíritu Consolador. Muy a menudo nuestros sufrimientos y enfermedades son los mejores momentos para que Dios trate con nosotros. Job 33:14- 30

“Sin embargo, en una o en dos maneras habla Dios; Pero el hombre no entiende.
Por sueño, en visión nocturna, Cuando el sueño cae sobre los hombres,
Cuando se adormecen sobre el lecho, Entonces revela al oído de los hombres,
Y les señala su consejo, Para quitar al hombre de su obra, Y apartar del varón la soberbia. Detendrá su alma del sepulcro, Y su vida de que perezca a espada. También sobre su cama es castigado Con dolor fuerte en todos sus huesos, Que le hace que su vida aborrezca el pan, Y su alma la comida suave. Su carne desfallece, de manera que no se ve, Y sus huesos, que antes no se veían, aparecen. Su alma se acerca al sepulcro, Y su vida a los que causan la muerte. Si tuviese cerca de él Algún elocuente mediador muy escogido,
Que anuncie al hombre su deber; Que le diga que Dios tuvo de él misericordia,
Que lo libró de descender al sepulcro, Que halló redención;
Su carne será más tierna que la del niño, Volverá a los días de su juventud.
Orará a Dios, y éste le amará, Y verá su faz con júbilo; Y restaurará al hombre su justicia.
El mira sobre los hombres; y al que dijere: Pequé, y pervertí lo recto, Y no me ha aprovechado, Dios redimirá su alma para que no pase al sepulcro, Y su vida se verá en luz.
He aquí, todas estas cosas hace Dios, Dos y tres veces con el hombre, Para apartar su alma del sepulcro, Y para iluminarlo con la luz de los vivientes.”

Es duro pasar por tribulaciones, El Señor le ayude, es duro también decírselo, pero examínese y haga las decisiones y ajustes que El le muestre. Miremos otra cosa para terminar.

La maldad se ha aumentado y el amor se ha enfriado. Ese es otro parámetro de La Vida en la Luz. Si preguntamos ¿Por qué todos buscan apantallar a todos y ya no hay relaciones significativas de amor, amistad, lealtad, compasión, perdón, confianza, paciencia, compromiso y entrega? ¡Por el espíritu que domina! No podemos esperar vivir conforme al espíritu del mundo y producir El Amor de Dios. Pero El Espíritu Santo no solo nos instruye, pero nos hace capaces de amar. Miremos 1 Juan 1:5,6 y 2:7-11:
“Este es el mensaje que hemos oído de Él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en Él. Si decimos que tenemos comunión con Él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad.”
“Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio; este mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído desde el principio. Sin embargo, os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en Él y en vosotros, porque las tinieblas van pasando, y la luz verdadera ya alumbra. El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas. El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo. Pero el que aborrece a su hermano está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe a dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos.”
…¡Sin comentarios!
APOCALIPSIS significa “Correr las cortinas” “Permitir que entre la Luz” “Revelación” y no solo es el último libro de La Biblia. En el caso mío, es recibir la Bendición de que Jesús abra mis ojos y sea yo capaz de percibir la Revelación plena del conocimiento de Dios, de su Voluntad y de su Gloria.
“El único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea la honra y el imperio sempiterno. Amén.” 1 Timoteo 6:16